Las laboriosas tareas de rescate del cuerpo del hombre que desapareció el domingo por la tarde mientras que se bañaba en el Pantano de La Pedrera continuaron durante toda la jornada de ayer sin resultado positivo. Buzos especialistas del Consorcio Provincial de Bomberos iniciaron su trabajo a las ocho de la mañana y ya al mediodía se les unieron los integrantes del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil.
Una docena de buceadores rastrearon, centímetro a centímetro las aguas de la laguna sin encontrar nada y también les apoyó un helicóptero de emergencias de la Diputación, dotado con un equipo médico, que realizó varios vuelos sobre el agua por si el cuerpo salía a flote en algún momento.
Prohibido el baño
Tal y como indicaron ayer fuentes cercanas a la investigación el desaparecido, de nacionalidad rumana, tenía 52 años. Precisamente los cumplió el domingo, y encontró la muerte cuando celebraba junto a su familia el aniversario en una zona prohibida para el baño tal y como refleja un cartel a la entrada del camino de acceso al lugar en la que se produjo el suceso. De hecho, esta prohibición se extiende a todos los pantanos españoles ya que, por una parte, se trata de agua potable y por otra son muy peligrosos debido a las alteraciones en su orografía y la gran cantidad de fangos, matojos y anzuelos de pescadores que se acumulan en el fondo.
Por lo visto el hombre tuvo algún problema mientras salía del agua y cuando hizo señales de alerta a sus acompañantes no pudieron hacer nada por él y vieron cómo se hundía en las aguas de La Pedrera. Lo único que pudieron hacer fue dar el lugar de referencia por el que desapareció y donde se iniciaron las labores de búsqueda hasta que desapareció la luz el domingo por la noche.
Los buceadores marcaron el terreno con boyas para intentar acotar la zona en la que podría encontrarse el cadáver. No obstante, el sargento del Grupo de Rescate del Consorcio, Salvador Luque, indicó que debido a la ausencia de visibilidad que entorpecía su trabajo volvieron a buscar en lugares donde ya lo habían hecho con anterioridad «porque hemos podido pasar junto a él pero sin verlo», precisó.
La zona de La Pedrera donde murió el hombre tiene entre cuatro y seis metros de profundidad y está en término municipal de Orihuela. Hasta allí, también durante la jornada de ayer, se desplazaron al margen de los buceadores, agentes de la Policía Local oriolana y de la Guardia Civil del puesto de San Miguel de Salinas. Los efectivos continuaron la búsqueda hasta que cayó la noche y hoy tienen previsto continuarla «hasta que aparezca el cuerpo».
Una de las posibilidades que cabe es que el cadáver salga a flote, cosa que depende de la temperatura del agua que en este caso, al estar embalsada y caliente, podría favorecer que saliera antes de tiempo. Por eso ayer echaron mano del helicóptero, aunque también puede ser que el cuerpo del hombre haya quedado atrapado entre los matorrales y ramas que hay en el fondo del pantano y que no salga a la superficie, lo que haría que el esfuerzo para rescatarlo sea todavía mayor.