Una niña falleció ayer ahogada y otro niño, pariente suyo, fue rescatado con graves síntomas de ahogamiento cuando ambos se bañaban en aguas de la playa de El Camp, en Guardamar del Segura, según fuentes sanitarias. La fallecida es una niña de 6 años mientras que el menor, que permanece ingresado en el Hospital de Torrevieja, tiene 8; ambos son parientes y residentes en Madrid.
El suceso se produjo alrededor de las 12.20 horas cuando ambos menores se bañaban en la playa El Camp, según las mismas fuentes. Por circunstancias aún no aclaradas, ambos menores presentaron síntomas de ahogamiento, por lo que tuvieron que ser rescatados del agua por voluntarios de la Cruz Roja y bañistas.
Hasta el lugar del suceso se desplazaron dos ambulancias del Servicio de Asistencia Médica Urgente (Samu), cuyos sanitarios realizaron labores de reanimación a ambos menores, tanto en la propia playa como durante el traslado al Hospital de Torrevieja.
La niña, que presentaba parada cardiorrespiratoria, ingresó en el centro sanitario con pronóstico «grave vital», mientras que el niño tenía un cuadro médico «grave funcional» por parada respiratoria.
A pesar de las labores de reanimación y recuperación de las constantes vitales de la menor, ésta falleció, mientras que el niño «ya está fuera de peligro y se encuentra estable», según las fuentes.
Al parecer, según testigos presenciales, en el momento de producirse los hechos ondeaba la bandera amarilla.
Con este fallecimiento, son ya once las personas que han perdido la vida en las playas de la provincia de Alicante desde que comenzó el mes de junio.
Por otra parte, dos agentes de la Guardia Civil rescataron el sábado por la tarde a un bañista que se encontraba en apuros en la Cala Ferris, en Torrevieja. Los guardias civiles se despojaron de sus uniformes para ayudar a un hombre que se había lanzado al agua para ayudar a sus dos hijos, de 16 y 17 años. Debido al fuerte oleaje, los menores pudieron salir del agua nadando a contracorriente, pero el adulto era arrastrado mar adentro.
Cuando estaba a unos 200 metros del agua, los agentes lograron acercarlo a la orilla poniendo en peligro sus propias vidas.