Miles de personas contemplaron anoche el espectáculo en el que se ha convertido el Desfile Folclórico Internacional que este año cumple su edición número 52. Una de las principales novedades de este acto ha sido la incorporación de una delegación argelina, lo que une lazos con el Magreb y el mundo árabe en general, según explicaba el presidente de la Federación de Hogueas y Barracas, Pedro Valera.
Desde la salida de las carrozas en la avenida de Benito Pérez Galdós y hasta el final de la Rambla las calles estuvieron a rebosar de alicantinos ávidos de espectáculo, y lo tuvieron. Una de las anécdotas fue la caída de uno de los gegants durante uno de los bailes. El color, la música y la originalidad predominaron en un espectáculo que se supera año tras año.
Las puertas de la Casa de la Festa se abrieron a las cuatro de la tarde para permitir que cientos de participantes, entre ellos los de los ballets, pudieran maquillarse y colocarse los vestidos que se verían por la noche, muchos de ellos de gran espectacularidad. Y desde primera hora de la tarde se disponían las 14 carrozas que luego se multiplicarían con las que llegaban con los pueblos de la provincia que participaron, entre ellos Mutxamel, Villena, Monóvar, Altea, Aspe, Pinoso, Crevillente, La Algüeña, Benissa, Aïgues, Torrevieja, San Vicente. También actuaron grupos de Asturias, de Murcia y del extranjero hubo una delegación argelina, de Ecuador, de Bolivia y las tradicionales brasileñas que cerraban el acto. Las reinas de las fiestas de la mayoría de poblaciones participantes se unieron a las de la Bellea del Foc adulta e infantil que abrían el desfile.