La mascletà de ayer, la más larga en duración de las cuatro disparadas hasta ahora -siete minutos y treinta segundos-, no decepcionó a nadie, pues el espectáculo corrió a cargo de la pirotecnia Zamorano Caballer de Valencia, expertos en la pólvora desde varias generaciones y uno de los máximos exponentes en el mundo pirotécnico.
La mascletà se caracterizó, especialmente, por el sentido homenaje que todo el equipo de Zamorano Caballer realizó en memoria de Rafael Terol, de 37 años de edad, y Juan Rogelio Esterlich, de 27, los dos operarios fallecidos el pasado 25 de abril en un accidente mientras realizaban su trabajo. A ellos iba dedicada la mascletà de ayer, una función sonora que venía apostando fuerte con sus 130 kilos de pólvora, la cifra máxima permitida en el concurso de mascletàs.
Apenas pasados unos segundos de las 14 horas, el público empezó a silbar, deseoso ya de dejarse sorprender por el ruido y el color de Zamorano Caballer. El número comenzó, pues, con unos volcanes progresivos y chicharras, acompañados de torres de humo que pintaban el cielo de rayas verticales verdes, amarillas, naranjas, rosas, azules...
Siguieron, después, siete retenciones terrestres y aéreas, y un terremoto dentro de un espectáculo sonoro armónico y equilibrado. Una mascletà, en resumen, rítmica, clásica y fuerte en la que no se utilizaron más bases musicales que las producidas de forma natural por las explosiones.
El final, configurado a base de golpes y tracas de colores, hizo retumbar al auditorio, que aplaudió extasiado ante tanta potencia.
En ese preciso instante, aún asimilando la representación de pólvora y luz, uno de los encargados de la empresa, Eduardo García, corrió en dirección al palco de las autoridades con la fotografía en alto de uno de los fallecidos, Rafael Terol, y lágrimas en los ojos. «Llevo esperando este momento desde hace más de un mes, cuando empezamos a preparar la mascletà. Hoy -por ayer- es el día más emotivo de mi vida, aparte del nacimiento de mi hija. Va por ellos, que siempre estarán en nuestro recuerdo», expresaba emocionado García, mientras la Bellea del Foc, Blanca Ortiz, y el alcalde de Alicante, Luis Díaz Alperi, le abrazan y felicitaban.
En definitiva, siete minutos y treinta segundos de mascletà que, en opinión de la concejal de Fiestas, Marta García-Romeu, «ha sido como siempre esperamos de Zamorano Caballer: magnífica, con mucho sonido, muy larga y que ha sabido mantener la intensidad alta desde el principio hasta el final».
Hoy es el turno de la pirotecnia Ferrández S. L. de Redován, quien ya se estrenó en la noche del 18 de junio con la mascletà nocturna de Pólvora a la nit. Y mañana, la última mascletà del XX Concurso, de pirotecnia Caballer de Godella, en Valencia.