Clásica y potente. Así describieron la mascletà de ayer sus artífices y así fue. La pirotecnia El Portugués, de la localidad valenciana de Villamarchante y con 25 años de experiencia a sus espaldas, ofreció al público congregado ayer un espectáculo tradicional con mucho ruido, pocas florituras y unos 120 kilos de pólvora.
Antes de que las Belleas del Foc dieran la orden de comenzar la mascletà, el servicio de bomberos se cercioró de que ésta no sobrepasara los límites de pólvora admitidos, así como las distancias. Según el delegado de prevención, Juan Calvo, «no ha habido ninguna incidencia, ya que no hubo necesidad de retirar pólvora ni reubicar los artefactos pirotécnicos».
Y así, a las 14.00 horas en punto y bajo los rayos del sol del primer día de verano, la mascletà comenzaba con cinco fuegos aéreos para pasar, a continuación, a seis terrestres. Proseguía el número con «un terremoto fuerte», como afirmaba el encargado de El Portugués, Juan Pedro Gomis. Esta vez, al contrario que en los días anteriores, no hubo humo de colores, ni adornos especiales pues se trataba de una mascletà en esencia pura.
Tras una lluvia de fuegos artificiales, que nacían en la avenida General Marvá y morían en la misma plaza de los Luceros, la exhibición llegó a su apoteosis con una tormenta de carga explosiva, una de las más intensas que se recuerdan en estos tres días de pólvora y fuego, de humo y color. El último estallido que se escuchó fue el aplauso de los allí congregados que, tras las novedades incorporadas por las otras pirotecnias, agradecieron el clasicismo y contundencia de la mascletà de ayer.
Al final del espectáculo, el gerente de El Portugués, Enrique López, afirmaba: «Todo ha salido muy bien, como teníamos pensado. Y, además, hemos cumplido con el tiempo». Así pues, la pirotecnia de ayer entra en el XX Concurso de Mascletàs, ya que su número duró seis minutos y cincuenta segundos.
Al contrario que ésta, la mascletà de ayer se quedó a las puertas de optar al premio debido a que su duración apenas llegó a los seis minutos y cinco segundos, tal y como explicaba apenada la concejal de Fiestas, Marta García-Romeu, quien añadía: «Esta ha sido la tercera mascletà que se presenta al concurso de estas Hogueras de San Juan, de la que destacaría su cuerpo central formado por una traca con mucho ruido que nos ha obligado a todos a abrir la boca».
«Todavía quedan otras tres mascletàs y hasta el final no se sabrá nada, pero lo que es seguro es que el jurado lo tendrá complicado», concluía la recién estrenada concejal de Fiestas.
Hoy, la mascletà corre a cargo de la pirotecnia Zamorano Caballer S. A. de Valencia.