Hoy son pedazos inconexos y algo desangelados, pero el miércoles por la noche comenzarán a tomar vida y se convertirán en grandes, majestuosos y efímeros monumentos fogueriles.
Todavía quedan unos días para la Plantà oficial, pero los miembros de las hogueras más difíciles de montar, por su volumen o tamaño, saben que, si no empiezan a organizar y transportar las piezas con algunas jornadas de antelación, el tiempo puede echárseles encima.
Hoguera precavida vale por dos, o al menos eso es lo que han debido de pensar los responsables de Altozano, Carolinas Altas y los de la Hoguera Oficial del Ayuntamiento, que ayer comenzaban a transportar las grandes piezas de sus monumentos a los distritos correspondientes.
No es para menos, ya que Fénix, que así se llama la Hoguera Oficial de este año, medirá 20 metros de alto; la alegoría de los solsticios que Pepe V. Baenas ha elaborado para Carolinas Altas tiene un diámetro de 17 metros y la gran medusa de Pangea, el monumento de Altozano, tiene miles de detalles que encajar.
Para Juan Navarro es su tercera vez como artista de la Hoguera Oficial y, durante los últimos años, ha plantado en Primera Categoría, así que sabe bastante de tiempos y plazos. El lema de este año, Fénix, en alusión a la renovación de la Fiesta cada año, será también el remate del monumento, así que habrá que esperar hasta que esté completamente montada para admirar el resultado.
Junto al ave fénix habrá un grupo de caballos al galope que ya pueden verse, descabezados, esparcidos por la plaza del Ayuntamiento. Este festero lugar, que se abarrotará el día grande de la Fiesta, la Cremà, se ha convertido estos días en una especie de ensayo general y una oportunidad estupenda de tener figuras que estarán a varios metros de altura al alcance de los ojos.
La primavera
Los de Carolinas Altas descargaban ayer, en la calle Pinoso, uno de los grandes bloques de una pieza del conjunto, lo que permitía observar su belleza sin tener que usar la imaginación. Se trata de una cabeza de mujer que necesitó la ayuda de una grúa y de varios hombres para su transporte. Poco es, si se tiene en cuenta que el total abarcará 17 metros, pero ya permite hacerse una idea del fino trabajo del maestro Baena, con el que la ganadora aspira a revalidar el título.
En Altozano, la calle Conde Lumiares empieza poco a poco a convertirse en la fusión de fuego y mar que evoca Pangea, obra de Joaquín Rubio. La pieza más espectacular será la gran medusa que coronará el monumento. Color y vanguardia se van perfilando en los pedazos que van trasportando hasta su emplazamiento.
Poco a poco, los foguerers irán ensamblando sueños, caballos dorados, medusas y estaciones, convirtiendo calles normales en fantasía. Cualquiera que pasee este fin de semana por los distritos de estas Hogueras puede empezar a imaginarse el resultado final y entender la ardua tarea que tienen por delante.