El Gobierno no encuentra motivos para instar la ilegalización de ANV, pero sí para su marginación política. La vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, respaldó hoy a decisión de la Ejecutiva socialista de no aceptar « voto alguno» de la histórica formación ni apoyar cualquier alternativa a la alcaldía que, en Navarra, dependa de forma decisoria de su voto.«Una cosa es que sus votos sean legales y otra que se quiera contar con su apoyo para lograr las instituciones», justificó en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.
Los socialistas defienden que ANV es un partido de «dudosa lealtad constitucional» que no ha rechazado de forma «manifiesta» el terrorismo. En sus estatutos, de 1930, la formación asegura que «repudia la violencia» y ése fue, de hecho, uno de los motivos por los que el Gobierno descartó instar su ilegalización antes de las elecciones y optó por la anulación de las listas contaminadas por Batasuna. El PSOE subraya, aún así, que el hecho de haber permanecido muda y no haber condenado el anuncio de ruptura del alto el fuego de ETA invita a la prevención.
El ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, insistió, en su comparecencia junto a la vicepresidenta tras la reunión del Consejo de Ministros, en que la falta de condena no basta para proceder ahora a la ilegalización del partido. «Ningún Gobierno se atrevería a tomar decisión alguna en contra de una reciente sentencia del Tribunal Constitucional y la dictada sobre ANV decía que la ilegalización sería desproporcionada», alegó. Con todo, se comprometió a permanecer «enormemente atento» y actuar con la «contundencia necesaria» en cuanto «traspase la línea» y puedan probarse vínculos con la organización terrorista.
La dirección del PSOE cree que esa situación se dará tarde o temprano y prefiere mantener todas las cautelas. A la vista de lo ocurrido hasta ahora teme que ANV tampoco condene un atentado de ETA cuando la banda cumpla su amenaza. En esa situación, dicen, es necesario marcar distancias. Así evita además dar un nuevo argumento de crítica al Partido Popular en un momento en el que el Gobierno intenta preservar la unidad en materia antiterrorista y se da un espaldarazo a la política de firmeza prometida por el jefe del Ejecutivo. La vicepresidenta se apresuró, en esa misma línea, a desmentir que el Gobierno y el PSOE mantuvieran reuniones con ETA en plena campaña electoral como publica este viernes el diario Gara. Fernández de la Vega aseguró que no hubo ningún contacto de esta índole y se negó a decir más «El Gobierno nunca comenta este tipo de información ni habla sobre el medio que lo publica», se excusó.