Aunque la expresión va sobre ruedas se usa como mensaje positivo para expresar que todo va bien, la misma se torna en negativa cuando se trata de vivir encima de una silla de ruedas como hacen numerosas personas a diario en la ciudad. Por eso la asociación Orihuela sin Barreras organizó ayer por la mañana una jornada de concienciación para todos aquellos que no necesitan de un vehículo para moverse por la ciudad, con el objetivo de que conozcan las dificultades con las que ellos se encuentran a diario.
La Glorieta fue el escenario elegido para la salida de los diferentes recorridos urbanos que el colectivo que dirige Carmen Díaz organizó por diversos enclaves de la ciudad. El casco histórico, Los Andenes o la Avenida Duque de Tamames fueron algunos de los escenarios por los que se movieron los participantes que comprobaron cómo en ocasiones, los conductores aparcan sus coches en los pasos de cebra e invalidan las rampas colocadas para que se puedan mover sin obstáculos los que van en sillas de ruedas.
Más de un centenar de personas se dio cita en esta actividad en la que no faltaron los políticos de ningún signo, quizá para comprobar cuáles son las carencias que todavía quedan a pesar de que en los últimos años la Concejalía de Accesibilidad ha instalado numerosas rampas, en especial en los barrios de nueva construcción que ya están preparados para que, con el permiso de los conductores, las personas con movilidad reducida y las mamás que circulan con los carritos de sus niños, que tienen los mismos problemas, puedan moverse sin ningún problema. En el centro de la ciudad también se han instalado estas rampas en diversos puntos, las últimas las de la calle Alfonso XIII.
El centro comercial Eroski cuyo gerente, Gerardo Entrellardat, no dudó en subirse a una de las sillas y el Ayuntamiento de Orihuela fueron los patrocinadores de una jornada que contó también con un desayuno a base de chocolate con churros y castillos hinchables para los más pequeños. La Federación Valenciana de Deportes para Discapacitados también participó en las actividades con un partido de baloncesto en silla de ruedas y antes de que empezara todo, la presidenta de Orihuela sin Barreras, Carmen Díaz, quiso hacer un homenaje a la persona más mayor de todas las que acudieron a esta jornada de concienciación. Carmen Navarro, con 101 años, participó de los recorridos en silla de ruedas y recibió un ramo de flores con motivo de su asistencia a esta jornada en la que muchos se dieron cuenta de los difícil que es circular por la ciudad cuando se hace en una silla de ruedas.