 ENLOQUECIDOS. Los jugadores del Etosa celebran desde el centro de la pista la victoria que puede significar la permanencia en la ACB. / LOLA GUIL |
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| EL PARTIDO (90-83) |
Centro de Tecnificación
con 5.250 espectadores Etosa Alicante: Berni Hernández (10), Angulo (15), Quincy Lewis (7), Larry Lewis (20), Kornegay (3) -cinco inicial-, Vasic (11), Okulaja (4), Fisher (-), Sundov (16) y Sonko (4).
Real Madrid: Tunceri (7), Bullock (12), Mumbrú (8), Felipe Reyes (10), Sekulic (-) -cinco inicial-, Smith (12), Hervelle (12), Raúl López (18), Tomas (4) y Hernández-Sonseca (-).
Parciales: 21-12, 17-19, 22-21 y 30-31.
Árbitros: Martín Bertrán, Alzuria y Jiménez. Eliminaron a Hervelle y pitaron técnicas a Plaza y Mumbrú. La dirección de Berni
El canario acabó fundido. No es para menos (10 puntos y 8 rebotes)
La intensidad de Angulo
El capitán lideró la ofensiva lucentina desde el primer minuto y sólo las faltas le sacaron del encuentro.El talento de Larry Lewis
Varios debatían sobre si es el jugador más completo de la Liga. Definitivamente lo es. 20 puntos, 10 rebotes, 1 asistencia y 1 mate. Genial.
El público
Animó como si fuera una gran final. Los alicantinos sabían que el Real Madrid era el mejor reboteador de la categoría. Salieron a la pista con la lección bien aprendida y eso allanó el camino de la victoria. Al final del encuentro, el Etosa cogió casi el doble de rebotes que su rival (41 a 22). Las capturas se produjeron gracias a la actitud de los jugadores. Nada que ver con la de Fuenlabrada. |
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Mereció la pena esperar tanto. El destino volvió a sonreir al Etosa en el momento más crítico. Los alicantinos escribieron otro 21 de abril para la historia (tercera vez que se gana al Madrid en esa fecha). Derrotaron al líder de la Liga en el mejor partido de la temporada. Lo hicieron de principio a fin, sin fisuras y con una actitud sobresaliente. El Lucentum reactivó el sentimiento ACB y convirtió el Centro de Tecnificación en ese lugar mágico capaz de destronar a los más poderosos.
El equipo convirtió la necesidad en virtud y sorprendió al conjunto de Joan Plaza, flamante campeón de la Copa ULEB. Se borró por completo la lastimosa imagen ofrecida en Fuenlabrada y el Lucentum levantó la admiración de todo el país (el choque fue televisado por La 2).
Con un juego agresivo e inteligente, los alicantinos empezaron a marcar diferencias desde el salto inicial. Lucio Angulo lideró la ofensiva lucentina, que tuvo en el rebote su principal arma. 41 capturas para el cuadro de Poch por las 22 de los madridistas, un insultante dato que abrió la puerta de la victoria.
Berni asumió el mando en una de sus mejores direcciones de juego desde que viste la camiseta alicantina y Larry Lewis impuso la calidad necesaria para poder aspirar a ganar a un grande. Todo ello arrojó un impactante 21-12 al final del primer cuarto.
Sin embargo, el Etosa tuvo que pagar un peaje muy caro, en forma de faltas personales. Larry y Lucio se tuvieron que ir al banco con dos y el equipo se resintió hasta el punto de dilapidar la renta. El Madrid se llegó a poner por delante (24-25) y el murmullo en el pabellón se hizo más intenso. El Lucentum se desangraba a borbotones y la permanencia volvía a complicarse.
Fue en ese instante cuando Trifón llamó a Sundov y a Larry. Dio en el clavo. Asistencia del sargento por aquí, canasta fácil del croata por allá y, entretanto, triples de terremoto Vasic para hacer temblar los cimientos del Centro de Tecnificación (38-31, al descanso).
El partido estaba controlado, pero la presencia del Madrid en la pista generaba una desconfianza lógica. El Etosa salió del vestuario dispuesto a amarrar la victoria y, de paso, ahorrar sufrimiento a una afición entregada. Por un momento lo consiguió, gracias, en gran medida, a la impotencia merengue, que se tradujo en una técnica a Joan Plaza. El camino se allanó (48-36).
Pero entonces la artillería de perímetro del Madrid se puso a funcionar. Bullock empezó a torpedear la ilusión lucentina con 11 puntos en el tercer periodo. Pese a todo, el Etosa aguantaba y entraba con 8 puntos de ventaja en los últimos diez minutos.
Tocaba sufrir. El Etosa nadaba pero no llegaba a la orilla. A Bullock le siguió Raúl López, que metió al Madrid definitivamente en el partido de tres en tres (hizo 13 puntos en el último cuarto).
El equipo blanco se puso a uno 84-83. Y ahí se quedó. El Etosa enlazó seis puntos seguidos y Alicante gritó: «¿Permanencia!», aunque sea virtual. 21 de abril, un gran día.