LA Semana Santa oriolana vivió ayer una jornada de absoluta normalidad después de las lluvias y los vientos que abrieron las celebraciones pasionales. Las cofradías del Ecce Homo y El Perdón salieron a su hora y sin sobresaltos de última hora. Con ellas, en las calles de la ciudad se pudo disfrutar, por primera vez este año, de las primeras obras del imaginero murciano Francisco Salzillo del que este año se celebra el tercer centenario de su nacimiento.
Más de dos mil nazarenos acompañaron a los distintos pasos después de La Convocatoria. Los cofrades del Ecce Homo iniciaron su desfile sobre las diez de la noche. En el Paseo de Calvo Sotelo se les unió la Guardia Pretoriana encabezada este año por el concejal de Cultura, Manuel Hernández, como Pretor. Tras ellos La Sentencia y después el tercio del Ecce Homo. Su estandarte, apadrinado por Los Armaos, estuvo acompañado por parte de la Centuria Romana a pesar de que la posición habitual de los romanos es en el cierre de la procesión.
Mientras tanto los cientos de cofrades de El Perdón esperaban pacientes en la puerta de La Merced a que les tocara el turno. Fue pasadas las once de la noche cuando por fin pudieron incorporarse a la procesión con la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Caída, La Verónica y María Santísima del Perdón. Como siempre, agentes de la Policía Nacional acompañaron a la talla titular.
El Ecce Homo y Nuestro Padre Jesús de la Caída son los primeros, pero no serán los únicos salzillos que salgan a la calle esta Semana Santa y que están en posesión de la Semana Santa del municipio. Esta misma tarde y por delante de El Abuelo, saldrá en procesión por el Rabaloche el Cristo de La Agonía a hombros de mujeres de la Mayordomía de Nuestro Padre Jesús Nazareno. También cuentan entre su patrimonio con obras del imaginero murciano El Lavatorio, que también saca esta noche a San Pedro en su Arrepentimiento y Jesús lavando los pies a los apóstoles, imagen elegida precisamente en esta Semana Santa para ilustrar el cartel de las fiestas pasionales no ya por el tercer centenario del nacimiento del escultor, sino por las bodas de diamante que celebra la cofradía. El último salzillo en desfilar por Orihuela será La Dolorosa en la mañana del Domingo de Resurrección.