«He aprendido lo que vale la libertad». P.G.B., un joven de 26 años encarcelado por un delito de tráfico de drogas, resumía de este modo su paso por el centro penitenciario de Fontcalent. Aunque todavía le queda por cumplir más de un año de pena, acaba de ser liberado por la Hermandad de Nuestro Padre Jesús. El recluso es el primer preso indultado en los 66 años de historia de la cofradía alicantina.
A P.G.B. se le ha brindado la oportunidad de iniciar una nueva vida gracias a la mediación del Santísimo Cristo del Perdón de Elche, que lleva ya 17 años liberando a reos en Semana Santa. «Cada año pedimos tres indultos. Esta vez hemos cedido uno a la hermandad de Nuestro Padre Jesús de Alicante», señalaba ayer Antonio Ballester, hermano mayor de la cofradía ilicitana. De esta manera, el joven de 26 años se convertía en el primer indultado por una congregación de la capital alicantina en los últimos 50 años.
El indultado, que fue presentado ayer en la concatedral de San Nicolás, participará la próxima semana en las procesiones del Martes y Miércoles Santo junto al resto de cofrades «como un hermano más», explicó Francisco Sempere, presidente de las Hermandades de Nuestro Padre Jesús y Santo Sepulcro de Alicante. Condenado a más de tres años de prisión, P.G.B. quedará en libertad tras haber cumplido 10 meses de internamiento y otro año en régimen de tercer grado por un delito contra la salud pública. Actualmente le quedaba un tercio de la pena por cumplir.
«Era muy joven y cometí una tontería», explicó P.G.B. El haber cumplido condena le ha hecho darse cuenta de que delinquir «no vale la pena, porque se paga con creces». En la prisión, «da tiempo a reflexionar y aprendes a valorar la libertad como nunca».
Arrepentido por lo que hizo, el preso explicó que sintió «mucha alegría» cuando le comunicaron que le habían concedido el indulto y que esperaba poder hacer «borrón y cuenta nueva» para seguir con su vida. «No me lo esperaba», señaló. «Ahora me lo han dado y hay que aprovechar». Entre otras cosas, «me apetecería hacer un viajecito, aunque sólo fuera a Murcia».
Según Antonio Ballester, el indulto recayó en P.G.B. tras informar Instituciones Penitenciarias de su buen comportamiento y analizar el caso el juez que lo condenó. El pasado viernes, el Consejo de Ministros concedía la medida de gracia a este joven de 26 años y mañana el juzgado ha de dictar un auto dando luz verde a la liberación. Ahora, el joven pasará a estar bajo la tutela de la cofradía y durante un año la hermandad «debe de responder por él». De hecho, «el objetivo es reinsertarlo en la sociedad. Si no tiene trabajo hay que ayudarle a encontrarlo».
«En la provincia hay 2.700 presos. Nosotros pedimos un indulto e Instituciones Penitenciarias ve el expediente de cada uno y envía una relación de nombres al juzgado», señala Antonio Ballester. La mayoría «son por delitos contra la salud pública». La Cofradía Santísimo Cristo del Perdón presentó también ayer en Elche a un segundo recluso indultado este año, un vecino de Catral de 41 años acusado de un delito contra la salud pública al que le quedaban dos años de condena.
Aunque el perdón que se concede «es total», una cláusula establece que quedan tres meses de pena pendientes, los cuales se cumplirían si volviera a delinquir, explica Ballester.