En menos de una hora se zanjó el problema que ha rondado en las dos últimas semanas por los círculos de la Semana Santa. El alcalde, Luis Díaz Alperi, llegó y convenció a los cofrades de Santa Cruz, que decidieron rectificar sus intenciones de no desfilar por la Carrera Oficial. Y en terreno de la hermandad, porque la reunión se produjo anoche en la sede de la cofradía, en la calle San Rafael.
El primer edil les explicó que «Alicante quiere veros y quiere que paséis por la Carrera Oficial», recordaba el presidente de la hermandad, Ramón Riquelme. Y los congregados, que durante las últimas semanas se han mantenido firmes en su postura de acortar lo máximo posible el desfile, se convencieron de lo contrario tras escuchar a Alperi, quien acudió con la intención de mediar en el conflicto generado. Se efectuó una votación y los 30 miembros de la directiva apoyaron pasar por la avenida de la Constitución.
«Iremos por la Carrera Oficial, por Alicante y por el alcalde», declaraba Ramón Riquelme apenas un minuto después de acabar el encuentro con el primer edil. «Nos ha convencido porque nos ha dicho que Alicante nos está esperando», insistía el presidente de la Santa Cruz. A pesar de todo, Riquelme no han desechado la idea de desfilar por la Rambla y afirmó que trabajarán intensamente para lograrlo el año que viene: «El alcalde nos ha dicho muchas palabras y nos ha llegado al corazón que a Alicante no le podemos hacer eso», explicó.
Por la mañana, el presidente de la Junta Mayor de Hermandades, Manuel Ricarte, confiaba en obtener un final feliz, como así ha sido finalmente. Ricarte exponía que la Junta Mayor se ha mantenido firme porque «ha dicho lo que tenía que decir». Sin aún saberlo, Ricarte también declaraba en la misma línea que el alcalde que «es mi hermandad y la de todos los alicantinos y queremos que sean miembros de la gran familia».