La portavoz del Gobierno vasco, Miren Azkarate, acusó al Foro de Ermua de «provocar e insultar» a las cientos de personas que «se concentraron cívicamente en apoyo del lendakari» ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, donde declaró en el proceso abierto por la reunión que mantuvo con Batasuna en abril pasado. Es más, consideró que la plataforma cometió un delito de «contramanifestación» por celebrar una concentración «sin autorización» en la que se profirieron «múltiples gritos e insultos como fascistas, asesinos y nacionalistas de mierda».
Este fue el análisis que hizo Azkarate al ser preguntada tras el Consejo de Gobierno por el ataque sufrido por el miembro del Foro de Ermua Antonio Aguirre, quien recibió una patada en los genitales por parte de un manifestante en los aledaños del tribunal de Bilbao. La portavoz, que no descartó emprender medidas legales contra el Foro de Ermua, aseguró que el Gobierno vasco no tiene conocimiento de esos hechos, pero explicó que la Ertzaintza ha abierto una investigación y será entonces cuando se tenga una información «más exacta de lo ocurrido».
Azkarate reconoció que «preocupan» gestos de crispación como los vividos ante el tribunal, si bien matizó preguntándose sobre quién es el responsable de dicha crispación: «¿Quiénes estaban pacíficamente concentrados ante el Palacio de Justicia? o ¿quiénes anduvieron atrás y adelante a insulto limpio con claro ánimo de provocar?» La portavoz leyó una declaración institucional en la que no se hizo ninguna referencia a la agresión que sufrió el vocal del Foro de Ermua.
«Agradecimiento»
El texto además de expresar «el más sincero agradecimiento» del Ejecutivo autonómico a las solidaridad mostrada con el lendakari criticó que el juez instructor de la causa penal abierta contra Ibarretxe, Roberto Saiz, «mostrase su sintonía con solo una de las partes» y «decidiera nuevamente inclinar la balanza hacia el lado de los grupos como Dignidad y Justicia», que también ejerció como acusación. La declaración concluyó con la demanda al magistrado de que «acabe de una vez por todas con este teatro» y archive el procedimiento penal.
El PP del País Vasco registró en el Parlamento de Vitoria varias preguntas al consejero de Interior, Javier Balza, para que aclare si es cierto que la Ertzaintza -que se encargó de escoltar a los miembros del Foro de Ermua en su entrada al tribunal- no identificó al agresor de Aguirre. El portavoz de los populares vascos, Leopoldo Barreda, consideró además que el PNV «es responsable directo» de lo ocurrido. De hecho, reclamó al presidente del partido nacionalista, Josu Joan Imaz, que sancione al agresor si resulta ser miembro de su partido.
En Madrid, el grupo popular en el Congreso trató sin éxito de sacar adelante una declaración institucional de la cámara de condena al ataque al miembro del Foro de Ermua. El portavoz del grupo opositor, Eduardo Zaplana, consideró necesaria la reprobación del Congreso porque fue un ataque contra unas personas que sólo buscaban el cumplimiento de la ley y fueron agredidas por quienes «hablan de guerracivilismo», pero luego «insultan, pegan y humillan».
La iniciativa no prosperó porque requiere la unanimidad de la cámara y, al menos, los grupos nacionalistas se opusieron.
Por otro lado, el Defensor del Pueblo, Enrique Múgica , aseguró ayer sobre la agresión que sufrió el miembro del Foro Ermua Antonio Aguirre que «se usa indistintamente el tiro en la nuca, la bomba o la patada en los testículos» y con eso «está suficientemente dicho todo».
El Foro Ermua afirmó ayer que iba a denunciar la agresión sufrida por Aguirre e informó de que han pedido al magistrado que celebre una vistilla para pedir medidas cautelares contra Arnaldo Otegi y Rufi Etxeberria. Su presidente , Mikel Buesa, afirmó ayer que «sospecha» que «algún servicio estatal» y el fiscal general del Estado, Cándido Conde Pumpido, envían a gente con banderas preconstitucionales y símbolos falangistas a las manifestaciones convocadas por ellos con el objetivo de «hacer la mejor propaganda del PSOE y de Conde Pumpido singularmente».
El Partido Popular aseguró ayer que la persona que ayer agredió en las cercanías del Palacio de Justicia de Bilbao a Antonio Aguirre es un representante del PNV en el distrito bilbaíno de Casco Viejo-Bilbao La Vieja.
Identificado
En un comunicado, el PP de Bilbao, que identifica con su nombre y apellidos al supuesto agresor, reclamó al alcalde, Iñaki Azkuna, que le cese como representante del PNV en el consejo de distrito del Casco Viejo. «Este individuo no puede permanecer en su cargo y le corresponde a Azkuna cesarlo, con independencia de las consecuencias judiciales que pueda acarrear la agresión», manifestó el portavoz del PP en Bilbao, Antonio Basagoiti.
El dirigente del PP consideró que «la moderación y sensatez de que la que hace gala Azkuna es incompatible con el nombramiento de alguien que agrede a quien piensa diferente» porque «su permanencia en el cargo legitima actitudes violentas y antidemocráticas».