Quizás no puede decirse que ayer quedo desbloqueado el plan del soterramiento, es decir, el desarrollo urbanístico de los terrenos liberados cuando se entierren las vías. Sin embargo, «hemos dado un paso muy importante», afirmaba ayer en torno a las tres de la tarde la concejal de Urbanismo, Sonia Castedo. Al margen de los avances, algunos muy notorios, el alcalde, Luis Díaz Alperi -presente también en la reunión-, marcó unos plazos y unos deberes a realizar por cada una de las partes implicadas.
Así, Urbanismo, Fomento y Avant disponen de un treinta días para concretar una serie de compromisos alcanzados ayer. Uno de los más importantes es la modificación del planeamiento de la Operación Integrada Número 2 (OI/2) para habilitar más edificabilidad, es decir, que puedan construirse más viviendas y oficinas en todo caso. No se hará levantando más alturas -a lo sumo una o dos- en los edificios previstos junto a las vías, sino permitiendo la edificación de dos rascacielos. «Serán probablemente los edificios más altos de la ciudad», dijo Sonia Castedo.
En uno de los documentos de trabajo elaborados durante los últimos meses se llegó a plantear hasta cuatro torres de catorce o dieciséis pisos en la zona tanto de la Gran Vía como de la Vía Parque. Pero ahora se trata de «bastantes más alturas que entonces y sólo dos edificios», añadió la edil de Urbanismo.
El aumento de edificabilidad tiene su origen en que los costes del soterramiento se han disparado como consecuencia del retraso que acumulan las obras. Las previsiones iniciales en términos económicos han quedado desfasadas, según reconoce Sonia Castedo. Hay que recordar que la financiación de la ejecución del soterramiento se sufraga en buena medida de las plusvalías cedidas a la sociedad Avant por Renfe, ahora Adif, resultantes de la conversión de terrenos ferroviarios en suelo urbanizable.
En cuanto a la superficie comercial, el acuerdo alcanzado ayer establece que la Estación Intermodal albergará en torno a 25.000 metros cuadrados de comercio, incluida la restauración y el ocio. En la línea del principio de acuerdo alcanzado en julio del 2005 por las mismas partes reunidas ayer, «estará prohibido tajantemente que haya tiendas de alimentación, es decir supermercados». Así se atiende la reivindicación de las asociaciones de comerciantes de la ciudad. A estos 25.000 metros cuadrados habrá que añadir los 11.000 ya previstos para la construcción del hotel. En julio del 2005 se barajó y se dio como aceptado por todos que la Estación Intermodal dispondría de hasta 30.000 metros cuadrados comerciales. Ahora se reduce.
El tercer eje de los acuerdos tiene que ver, tal y como adelantó La Verdad el pasado miércoles, con la polémica sobre la distancia de las vías a las futuras viviendas. Adif defiende que la legislación vigente obliga a establecer una distancia mínima de veinte metros. No obstante, el Ayuntamiento hizo ver que esta normativa es posterior al inicio de los trabajos de la Operación Integrada Número 2, por lo que su aplicación es más que discutible, sobre todo cuando las vías están soterradas y las vibraciones y ruidos son, a priori, menores que si el tren circula a la altura de los edificios.
El compromiso supone hacer los cambios necesarios en el planeamiento de la OI/2 para que la distancia mínima sea de trece metros, retranqueando los inmuebles ya previstos. Y donde no sea posible, «se buscará una técnica constructiva que minimice en la medida de lo posible cualquier efecto fruto del paso de los trenes».