A pesar de que los trabajos para terminar con los fangos del Segura ya se han iniciado, las procesiones de Semana Santa le darán la vuelta a los puentes con los lodos bajo sus pies. El año pasado, los responsables de la semana mayor oriolana ya se dirigieron a la Confederación para que acometiera la limpieza cuanto antes. No obstante, visitantes y cofrades tuvieron que aguantar estoicos los olores que subían del cauce del río y, esta Semana Santa si vuelve a hacer calor tendrán que soportarlo de nuevo.
Está previsto que para la semana de pasión los trabajos se centren en la zona del campo municipal de Los Arcos y no llegarán a los puentes hasta dos meses más tarde según los datos aportados por el organismo gestor de la cuenca.