No podía ser de otro modo. El presidente de la Audiencia Provincial, Vicente Magro, echó mano de las nuevas tecnologías a la hora de pronunciar el pregón de Navidad de la Asociación de Belenistas de Alicante y acompañó su discurso con imágenes de los mejores nacimientos instalados en la ciudad. Durante el acto, el magistrado pidió convertir el belenismo en Patrimonio de la Humanidad y resaltó como valores a copiar en la sociedad actual la «paciencia, disciplina» y el cariño por el trabajo bien hecho de los artistas.
El pregón de Vicente Magro estuvo cargado de buen humor y en su discurso no faltaron referencias sobre la pérdida de valores en la sociedad cotidiana y los elevados índices de delincuencia. El magistrado abría de este modo la 47ª campaña navideña promovida por la Asociación de Belenistas de Alicante, declarada de utilidad pública. Tras el acto, celebrado en el Aula de Cultura de la CAM, tuvo lugar un concierto a cargo de las agrupaciones corales de la Caja de Ahorros del Mediterráneo.
La calidad y el realismo de las representaciones del nacimiento de Jesús, la historia de los belenes y los valores que transmiten los artistas son, para el magistrado, elementos más que suficientes para reivindicar que este tipo de instalaciones se conviertan en Patrimonio de la Humanidad.
El magistrado inició su discurso con un viaje por la historia del belenismo, recordando que San Francisco de Asís impulsó en Nochebuena de 1223 la primera representación viviente de la Natividad en una gruta de la localidad italiana de Greccio. El primer Nacimiento con figuras, sin embargo, no se instalaría hasta 29 años después en la localidad alemana de Füssen, mientras que en el 1300 aparece montado un pesebre en la catedral de Barcelona.
«El primer belén que se ha hecho en la Justicia española se ha puesto en la Audiencia Provincial de Alicante», explicaba Vicente Magro. El autor: el secretario de la Asociación de Belenistas José Antonio Durá Carrillo.
El magistrado describió el arte del belenismo como «pintar con figuras y paisajes el mensaje de Dios», armonizando «con arte» diversos escenarios en los que se recrean diversos momentos del nacimiento de Jesús. «La viveza de vuestro arte hace que pensemos que las figuras son reales. Que animales y personas van a cobrar vida y que algunos hasta van a salir de la mesa y escapar del belén para mezclarse entre la gente», añadió.
«Es tanto el cariño y la dedicación que el belenista alicantino le dedica a su belén, que siempre he pensado que debe de sentar muy mal desmontar luego lo que tanto ha costado hacer». En este sentido, el magistrado señaló que este tipo de arte «tiene mucho en común con las Hogueras».
El magistrado reivindicó los valores que impregna a los belenistas frente a los comportamientos de la sociedad actual. «Las obras inacabadas no existen en vuestra mente y, desgraciadamente, en la vida las obras inacabadas se repiten continuamente. Proyectos que se inician y no se ejecutan o concluyen. Ideas que se quedan en sólo eso: ideas. Frases con intenciones que no se llegan a plasmar».
Pérdida de valores
Durante el pregón, Magro realizó una llamada a la reflexión respecto a la pérdida de valores actual y la necesidad de cambiar una realidad «a veces tan violenta y tan injusta». En ese sentido, recordó el texto de la página web de la asociación que organizaba el acto: «Cuando el desasosiego, la violencia, la injusticia o el escándalo se han convertido en asunto habituales, los belenistas lanzamos años tras año un mensaje visual de paz, de amor, de dichosa y sencilla vida cotidiana».
A pesar de todo, el mensaje transmitido por Magro, en el que no faltaron alusiones a los robos, la pérdida del carné por puntos o las multas a fumadores, no estuvo exento de optimismo y esperanza. Y es que, como señaló al final de su pregón, «una parte de nuestra sociedad apuesta también por querer representar un escenario de alegría, de un belén de la comprensión, de amor y de respeto».