El presidente del Congreso, Manuel Marín , recibió ayer en su despacho las disculpas de la representante de Naciones Unidas Eveline Herfkens por la «gravísima violación» que supuso la grabación de un video publicitario para la Campaña del Milenio en el interior de la cámara.
La funcionaria, responsable directa del proyecto del organismo internacional, se mostró «profundamente avergonzada» por lo ocurrido y aseguró que no supo nada del anuncio hasta que estalló la polémica.El montaje publicitario, realizado por la multipremiada agencia de publicidad Tiempo BBDO, mostraba a unos jóvenes encapuchados que se colaban en el palacio de la Carrera de San Jerónimo por una ventana inexistente y robaban el escaño del presidente del Gobierno.
En el transcurso de la operación, los asaltantes dejaban sobre la mesa del jefe del Ejecutivo el siguiente mensaje: «Zapatero, el 16 de octubre en pie contra la pobreza». Era publicidad, pero para lograr un mayor impacto, las imágenes, filmadas con una cámara de aficionado, fueron difundidas a través de Internet como reales.
La holandesa Herfkens -que realiza una gira por Europa- se reunió durante una media hora con Marín y se mostró «muy satisfecha» con los resultados de la entrevista. El incidente acabó con la apertura de un expediente al funcionario de la cámara que facilitó a los autores del vídeo la entrada en el hemiciclo y con una petición a la Fiscalía General del Estado para que dilucide si de lo ocurrido se derivan responsabilidades penales.
Aclarar el malentendido
El encuentro entre Herfkens y Marín tuvo lugar ayer mañana en la Cámara Baja. Tras media hora de entrevista, la responsable de la Campaña del Milenio realizó una declaración ante los medios de comunicación en la que calificó de «útil» la reunión porque había servido para «aclarar el malentendido». «Estoy muy satisfecha», enfatizó. Herfkens aseguró que en la sede central de ONU, en Nueva York, se sintieron «profundamente avergonzados» cuando conocieron la «gravísima violación de la integridad de la sede parlamentaria» que se cometió para realizar el vídeo, pero dejó claro que su organización «no sabía nada» de esa grabación antes de que estallara la polémica.
«Como ex parlamentaria de mi propio país -aseveró la representante de la Campaña de la ONU- entiendo la gravedad de este acontecimiento y comparto la indignación que deben sentir todos ustedes». En cualquier caso, dio por resuelto el «malentendido» y aprovechó la ocasión para felicitar al Ejecutivo español por los «enormes esfuerzos» que, a su juicio, está realizando para «incrementar la ayuda al desarrollo y su calidad».