Escenas de histeria y de extremo nerviosismo se vivieron ayer entre las 21.30 y 22 horas en el Hospital General de Elche. Un falso aviso de bomba comunicado al Hospital General de Alicante mediante llamada telefónica obligó a la dirección a desalojar más de 600 personas, en su gran mayoría visitantes y familiares de los enfermos.
Según el aviso, la bomba estaba escondida en los conductos del aire acondicionado. Las problemas más importantes se dieron en el área de Urgencias, cuando se evacuaron enfermos en camillas. Muchos de los parientes sacaron a sus familiares por su cuenta del interior del centro sanitario. Decenas de coches policiales del 091 y 092 se afanaron durante media hora en cortar todos los accesos por carretera al hospital y en acordonar la zona con cinta policial. Todas las ambulancias se ubicaron a cierta distancia por si la bomba existía y explotaba.
Finalmente, sobre las 22.10 horas, pasado el peligro, la Policía retiraba el dispositivo y permitía a enfermos y familiares la vuelta a las instalaciones sanitarias ilicitanas.