El fútbol es el deporte rey por excelencia, aunque en algunos casos se convierte en el peor aliado de los futbolistas. Fichajes, bajas, lesiones... Todo esto el deportista lo tiene asimilado. Casi siempre se valora al jugador por partidos jugados, goles anotados o por su apellido.
En el caso de Carlos Antonio Castro Caputo, además de ser el jugador más veterano del equipo, en número de temporadas en el club a pesar de contar con 32 años, parece que todo esto no ha servido de nada. Jugador de equipo donde los haya, ha sabido mantener un amor a los colores que ha defendido llegando a perdonar muchas veces cantidades que se le adeudaban para que el equipo no descendiera de categoría en los meses estivales.
Al eterno capitán del Hércules le comunicaron ayer, a cuatro días del comienzo de la temporada, que su ficha sería aprovechada para dar de alta a Farinós, la última incorporación blanquiazul.
Está claro que a cualquiera le podría haber tocado, aunque en esta entidad se siguen haciendo las cosas a salto de mata.
Castro, que lleva ocho temporadas defendiendo la elástica herculana, tuvo que entrenarse ayer por la tarde a las órdenes de Juan Canales, junto a los futbolistas que no cuentan para el cuerpo técnico: Merino, Carlitos o Josete.
No quiso hablar. «Ya tendré tiempo, y ahora quiero comentarlo con mi mujer».
Hombre de vestuario
A Castro siempre se le ha tenido como un jugador implicado, y fuera del campo como una persona respetuosa. Nunca una palabra más alta que otra, aunque la pasada campaña le ha pasado factura.
Su enfrentamiento con su compañero Juan Luis Redondo y con el técnico José Bordalás fue el detonante para que el sevillano, internacional en todas las categorías base de la selección española, tuviera todas las papeletas para dejar su puesto a Farinós, y ayer se lo comunicaron.
Por la tarde, se vistió de corto y se ejercitó con el resto de los futbolistas que están sin ficha federativa.
Castro, en sus ocho temporadas en el Hércules, ha disputado un total de 226 partidos de Liga, teniendo competencia con futbolistas como Vara, Pellicer, Córcoles, Fran, Varela o Redondo.
Debutó con el club alicantino el 29 de agosto de 1999. Y lo hizo a lo grande. El Hércules venció al Ontinyent por cuatro goles a uno disputando los noventa minutos.
Su último partido oficial fue el pasado 18 de junio. Los blanquiazules cayeron en casa ante el Recreativo por cero a dos. En la pretemporada no ha sido utilizado apenas por Bordalás, y ahora, tras ocho años en la entidad tiene que dejar su puesto a un compañero. Que injusto es este deporte.