La Fundación Miguel Hernández trabaja a marchas forzadas para poner en marcha cuanto antes el próximo proyecto a la vista. La conversión de la vieja casa de la calle San Juan donde vino al mundo Miguel Hernández el 30 de octubre de 1910, en archivo audiovisual y centro de documentación del poeta, empieza a ver la luz. El proyecto está ultimado y el arquitecto redactor, Carlos Buigues, ya ha solicitado la licencia para comenzar las obras. En septiembre se presentará el trabajo definitivo, presupuestado este año por la Generalitat Valenciana, con el objetivo de que el gobierno autonómico dote de partida económica las obras de cara al ejercicio que viene.
Ante lo avanzado del proyecto, la Fundación Miguel Hernández ya está manos a la obra para dotar de contenido el inmueble. Un técnico se encarga ya de catalogar todos los archivos de audio y video del poeta que han encontrado por todo el mundo y que seguirán recopilando. El presidente de la entidad, Juan José Sánchez, confirmó que lo que quieren es «tenerlo todo digitalizado para que la gente lo pueda consultar en cuanto tengamos el edificio preparado». Sánchez recordó que se va a respetar el inmueble actual, de apenas 80 metros cuadrados de planta con bajo y una altura. La intención es que este nuevo centro hernandiano se use sólo como lugar de estudio y consulta de los documentos sino también para divulgar la vida del poeta a cualquier ciudadano que quiera visitarlo.
Por eso, la planta baja se ha reservado para el público en general y las visitas de grupo, mientras que en la primera planta se instalarán las cabinas en las que los investigadores puedan consultar cualquier documentación. Sánchez comenta que aunque la casa es pequeña y no va tener demasiados puestos para que puedan encontrarse allí físicamente todos los que necesiten consultar el archivo, «hoy en día, con las nuevas tecnologías, lo pueden hacer desde cualquier lugar».
El centro hernandiano de la calle San Juan complementará el trabajo que ya se realiza después de la apertura de la Casa Museo del Poeta y del edificio de la Fundación situado junto a él. Lo que se pretende es poner en marcha todas las infraestructuras relacionadas con Miguel Hernández de cara a la celebración del centenario de su nacimiento en el año 2010. Para esta efemérides también se trabaja ya desde la Fundación, como confirma su presidente, ya que se ultima un convenio con el Instituto Cervantes mediante el que se dará el nombre del poeta oriolano a alguno de sus centros repartidos por todo el mundo, y otro con la Biblioteca de Alejandría, entre otras cosas. El objetivo es que, al margen de los actos que se puedan realizar ese año para recordar a Miguel Hernández, Orihuela lleve la voz cantante y sea visita obligada para todo el que quiera homenajear a su poeta universal.