La tercera mascletá superó en creatividad a las anteriores por su sonido del palmeo típico de los partidos de fútbol. Más de 130 kilos de polvo explosivo sorprendieron al público asistente durante 6.20 minutos. El disparo que fue activado de modo digital fue incrementándose de menos a más. «Cada día se hace un efecto y la gente está respondiendo muy bien» aseguró Leopoldo Ferrández, responsable de la mascletá.