El fútbol no se cansa de dar vueltas. Muy pocos son los que acabarán sobreviviendo a la revolución iniciada por el director deportivo del Hércules, Javier Subirats, que prometió limpiar el vestuario y vaya si lo ha hecho. Ni tan siquiera la condición de máximo goleador sirve de aval para formar parte del proyecto de ascenso blanquiazul que se ha reforzado hasta con 15 futbolistas, y pueden venir más.
Así, Moisés García podría estar ante sus últimas horas como delantero herculano. No entra en los planes del entrenador, José Bordalás, quien ha dado su autorización para que desde la secretaría técnica se le busque un destino antes de que concluya el mes de agosto.
El delantero sevillano, que no participó en ninguno de los amistosos disputados en Austria por una lesión muscular, ha pasado de ser un jugador imprescindible a convertirse en el sexto delantero del equipo después de Pablo Calandria, Xisco Nadal, Piti, Sendoa y Carlitos.
Prevenir, no curar
Bordalás tiene miedo de que se repitan los problemas de vestuario de la pasada temporada, los que casi le cuestan el puesto, y prefiere dar salida a aquellos futbolistas que apenas va a utilizar.
El ayudante de Subirats, Higinio García, se está encargando de poner en el mercado al futbolista, ofreciéndolo a equipos de Segunda División e, incluso, a alguno de Segunda B. El Castellón y el Xerez son los dos clubes que se han interesado por Moisés, aunque hasta el momento no se ha profundizado en las negociaciones.
El todavía delantero herculano fue uno de los máximos realizadores de la categoría la pasada campaña, marcando un total de 13 tantos que permitieron al equipo lograr la permanencia.
Es un futbolista apetecible para muchos clubes de la categoría, el inconveniente para el ariete y, sobre todo para la secretaría técnica, es que a estas alturas de pretemporada muchos equipos ya tienen cerradas sus plantillas y no pueden permitirse igualar el contrato que posee Moisés en Alicante.
Así, sólo la falta de acuerdo con otras entidades y con el propio futbolista posibilitarían que el delantero sevillano se quedara en el Hércules la próxima temporada. Ahora, el futuro de Moisés queda en los despachos después de una pretemporada marcada por la revolución en el vestuario.