 FUENTE. Refrescándose en la Plaza de España de Alicante. / EFE /M. L.
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| LOS DATOS |
El mar: el agua del Mediterráneo está más caliente de lo que sería normal para estos días de verano: en la costa alicantina casi alcanza los 28 grados, que llegan a 30 en el litoral de las Islas Baleares.
Julio: ha sido un mes extremadamente cálido, a juicio de los expertos, en la mitad norte del país, Castilla-La Mancha, el occidente andaluz y en Murcia, y muy cálido en el resto de la Península y en Baleares.
Records: el calor de julio ha provocado que la temperatura media del país haya sido 2,6 grados superior a la registrada en el periodo comprendido entre el año 1971 y 2000. Además, julio también ha batido récords de temperaturas mínimas, por lo elevadas y sostenidas durante varios días. El periodo más caluroso del mes de julio fue el comprendido entre los días 8 y 28, con medias muy elevadas tanto de las máximas como de las mínimas.
Anomalías: las principales anomalías de julio se dieron en Zaragoza, con máximas de 4,1 grados por encima de lo normal, así como en Santander, con 3,6 grados sobre la media. En Alicante ciudad la máxima fue de 34,3 grados, el pasado domingo, valores también alcanzados en el año 2003. |
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El mes de julio ha sido «extremadamente cálido» y sus temperaturas medias, casi tres grados más altas que las registradas en España entre los años 1970 y 2000, según el Instituto Nacional de Meteorología. Ese calor, la ausencia de lluvia y las bolsas de aire sahariano que han llegado a España han provocado un importante incremento de la temperatura del Mediterráneo, que se ha situado en los mismos niveles del año 2003, cuando España sufrió los efectos de una severa ola de calor. Este hecho es uno de los factores que pueden provocar fuertes tormentas en otoño si coincide con un embolsamiento de aire frío en la capas altas de la atmósfera.
El catedrático de Análisis Geográfico Regional de la Universidad de Alicante (UA), Jorge Olcina, señaló ayer que la temperatura del Mediterráneo a mediados de este mes de julio ha sido «incluso más alta que las de final de verano, cuando las aguas están más calientes tras varios meses de insolación». Sobre que esta circunstancia desencadene fenómenos tormentosos, e incluso una gota fría, Olcina es cauteloso y señala que «sólo el calor no es suficiente, aunque el mar está muy caliente; en el año 2003 pasó lo mismo y luego no hubo situación de lluvias fuertes, ni tuvimos un otoño especialmente tormentoso».
Según Olcina, director del Laboratorio de Climatología de la UA, «el agua del mar es un factor, pero el más importante es el que depende de la circulación atmosférica. Es decir, hace falta que luego cuaje alguna bolsa de aire frío en las capas altas y que se sitúe cerca del Mediterráneo. Aunque el mar esté muy caldeado, sin inestabilidad atmosférica no habrá fuertes lluvias. Por ahora tan sólo tenemos un factor, pero el más importante para que se produzcan tormentas no sabemos si tendrá lugar», explica. «De cualquier modo, los casi 28 grados que ya tiene el mar frente a las costas de Alicante son valores excepcionales para esta época y hasta han sorprendido a los bañistas pues lo habitual es que sólo a mediados de mes se llegue a 24 o 25 grados».
«Sí es cierto que las elevadas temperaturas provocan una mayor evaporación de agua del mar, principal materia prima de las tormentas en el Mediterráneo. Por lo que es importante estar especialmente vigilantes, ya que cuando la atmósfera se cargue de calor y de energía se pueden provocar tormentas fuertes en algunos puntos», advierte Olcina, que añade que la ausencia de brisa marina en el litoral está impidiendo que el ambiente se refresque durante la noche y provoca sensación de bochorno.
Las predicciones indican que el calor va a remitir desde hoy en toda la Comunidad Valenciana, con máximas de 32 grados y mínimas de 24 en Alicante ciudad, que serán algo superiores en el interior de la provincia. Pero nuevamente se espera una subida térmica para la semana próxima. Así, el INM habla de que los cielos estarán hoy poco nubosos, en Alicante, Valencia y Castellón «aunque por la tarde se formarán núcleos de evolución que originarán chubascos dispersos, que podrán ir acompañados de tormentas». Los vientos soplarán flojos de dirección variable, con brisas en la costa e intervalos moderados del noroeste en el norte de la provincia de Castellón. Las temperaturas se mantendrán sin cambios o experimentarán un ligero descenso.
Anomalías
Según datos del Meteorológico, el periodo más caluroso que hemos tenido durante el pasado mes de julio fue el comprendido entre los días 8 y 28, «durante el cual se produjo un aumento continuado de las temperaturas medias, por encima de los valores normales, a lo que contribuyó que las temperaturas mínimas fueran muy elevadas y en algunos casos superaran registros históricos».
Además, en muchos de los observatorios de la mitad norte del país el mes de julio ha sido en su conjunto el de temperatura media más elevada desde, al menos, el año 1961. Concretamente, las temperaturas medias en la Península y en Baleares han sido 2,6 grados más altas que las del periodo 1971-2000.
Las principales «anomalías» se han registrado en Zaragoza, donde las temperaturas máximas fueron 4,1 grados más altas de lo normal, y en Santander, donde las máximas fueron 3,6 grados más elevadas de lo habitual. En el caso de las mínimas, la diferencia más significativa fue la de Barcelona, donde esas temperaturas fueron 4,9 grados más altas de lo normal durante el citado periodo, y la de Bilbao, donde fueron 3,8 grados más altas.
Golpes de calor
El conseller de Sanidad, Rafael Blasco, destacó ayer que, pese a las incidencias ocurridas en la Comunidad por golpes de calor, «no alcanzamos los niveles de otras comunidades autónomas en las que el número de fallecidos como consecuencia de la ola de calor ha sido considerable».
Blasco aseguró que el caso que más preocupa ahora es el del hombre ingresado en el Hospital de La Plana y que se encuentra en estado crítico, en condiciones de extrema gravedad. Además, sigue ingresada otra persona en el Clínico de Valencia que evoluciona favorablemente, según la Conselleria. Sobre el obrero marroquí que falleció la pasada semana en Calpe, al parece, por la ola de calor, Blasco apuntó que desde la Conselleria están pendientes de la resolución de la autopsia y la necropsia, ya que «no podemos hablar con absoluta certeza de un caso de muerte por golpe de calor a pesar de que todos los síntomas de su ingreso clínico se correspondían con ello».
El Centro de Coordinación de Emergencias retiró ayer la preemergencia nivel 3 por riesgo de incendios forestales en toda la Comunidad, pero advierte de que los índices de ignición son altos por las altas temperaturas y a los bajos niveles de humedad. Las comarcas del interior de Castellón y Valencia y toda la provincia de Alicante tienen un alto riesgo incendio forestal; en el litoral de Valencia y Castellón el riesgo es bajo o medio y en las comarcas del interior de estas dos provincias es posible que haya tormentas secas.