La presencia de mujeres que fingen ser sordomudas destaca en las últimas semanas en las calles de Alicante. Se trata, según ha podido comprobar la Policía, de rumanas de etnia gitana que solicitan ayudas para un supuesto centro de asistencia a este colectivo. En realidad, es una más de las modalidades de timo que se abren paso durante los meses de verano en la provincia, con especial incidencia en los municipios costeros.
Las autoras de esta acción ilícita abordan a víctimas potenciales que transitan por las aceras. Mediante gestos y con folletos y fotos de la presunta organización no gubernamental (ONG) a la que simulan representar, intentan ganarse el favor de los ciudadanos. Alguna de ellas ya ha sido arrestada, pero como se trata de engaños de pequeña monta los jueces dejan a las implicadas en libertad con cargos en cuanto prestan declaración.
A este paso, parece que los alicantinos tendrán que acostumbrarse a la actuación dramatizada de estas mujeres que, según se sospecha, trabajan bajo la coordinación de un cabecilla.