Pollos que se preguntan si están vacunados contra la gripe aviar, una selección española llegada desde Alemania con una desastrosa clasificación y muchas ganas de cachondeo, mezclados con bañistas, corredores de San Fermín con todo incluido o chachas a muchas de las que les hacía falta una buena depilación del bigote y las piernas entre otras cosas. Los festeros de las comparsas moras y cristianas disfrutaron ayer en el tradicional desfile de la Retreta que les permite abandonar la marcialidad y estructura de las filas con las que han deleitado a miles de visitantes durante los últimos días y mezclarse entre ellos al ritmo de las canciones del verano.
Un recorrido que se hizo en buena parte a plena luz del día debido al adelantamiento de la hora para permitir que todos pudieran estar en el balcón del Ayuntamiento para presenciar la salida al mismo de la Gloriosa Enseña del Oriol. A pesar de lo temprano de la hora, y las críticas que durante los últimos meses ha recibido la Asociación de Fiestas por celebrar la Retreta en la noche de ayer, los participantes en el desfile mostraron las ganas que todavía tienen de unas fiestas que tocan a su fin y que a más de uno se le han quedado cortas a pesar de que todavía pueden apurar las últimas horas.
Por detrás de las comparsas embajadoras, Moros Beduinos y Seguidores de Arum y Ruidoms, cristianos y moros deleitaron una vez más al numeroso público que fue a verlo.