En un tono de franco optimismo, el presidente Rodríguez Zapatero anunció recientemente un aumento de la financiación pública para investigación y desarrollo de más de un tercio sobre lo previsto para 2007. El objetivo es aumentar el I+D civil (claramente separado del militar) desde poco más del 1% del PIB hasta casi el 2% en 2010. En la práctica esto supondrá un monto de 6.000 millones, más otros 2.000 provenientes de Bruselas que se materializarán en los programas Cenit, Consolider, Ciber y Avanza, que cubren diversos ámbitos de investigación, mejora técnica, colaboración privada-pública y excelencia académica. Descontado el lógico triunfalismo de este tipo de anuncios públicos, hay que reconocer, no obstante, la iniciativa del Ejecutivo; que no es tampoco la primera, pero sí la mayor dedicación de recursos públicos adjudicada para incentivar la investigación y el desarrollo en nuestro país.