Van a cumplirse seis años desde que la Generalitat Valenciana abrió el concurso para repartir la potencia eólica en la Comunidad y aún no se ha instalado ni un solo aerogenerador de los cien que había previsto colocar en dos zonas de la Montaña alicantina. La situación no es precisamente mejor en las otras dos provincias valencianas. La razón del bloqueo la atribuye la Conselleria de Infraestructuras, de la que depende la dirección general de la Energía, al aluvión de alegaciones ciudadanas y a la presión vecinal en los municipios afectados por la instalación de los parques eólicos.