En las prospecciones de campo realizadas se comprobó que las carrascas de la Font Roja que hace dos años estuvieron afectadas por la seca ya se están recuperando, «por lo que nuestras expectativas sobre la salud del bosque son optimistas, aunque es cierto que hay una predisposición de los árboles a padecer enfermedades y plagas por envejecimiento, por tener una copa excesiva para la potencialidad del suelo o por daños provocados por insectos o heladas tardías», dice el profesor Bonet, que destaca la influencia de hongos parásitos «que eliminan a los individuos más débiles».