La ciudad de Alicante ya ha completado todos los trámites legales frente al Ministerio de Medio Ambiente y dispone, a todos los efectos, de un plan de emergencia frente a sequías. Tras aprobarlo la Junta de Gobierno Local, se informó a la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ).
El objetivo del plan era el de cuantificar el estado de desabastecimiento y describir las actuaciones a realizar en caso de sequía, para lo que se han detallado varias fases, dependiendo de la gravedad de la situación climática.
La situación inicial de la que se partía al inicio del proyecto era de situación de abastecimiento en estado normal sin problemas de suministro. El plan refleja el actual sistema de abastecimiento y origen de los recursos hídricos, así como los sistemas de captación, almacenamiento y distribución del agua, y la organización interna de los comités y entidades de actuación urgente.
Aguas informa a los clientes cuando detecta consumos elevados de agua y las normas establecidas por el Consistorio en cuanto al riego de jardines y baldeos de calles.
Un estado que se mantiene en la actualidad, aunque es susceptible de cambiar en cualquier momento, puesto que se realiza un seguimiento continuo del estado de los recursos y las demandas para detectar cualquier situación de desabastecimiento.
A partir de que se detectase un caso de carencia o necesidad, se activaría este plan de emergencia en caso de sequía. Este programa establece los protocolos, indicadores y actuaciones que, en caso de decretarse desabastecimiento o sequía, deben establecerse desde el Consistorio y la empresa Aguas de Alicante.