A pesar de que se han acabado las clases, las instalaciones del campus de San Vicente continúan llenas de estudiantes. La culpa de esta situación es de la Universidad de Verano Rafael Altamira. Mediante cursos y seminarios, que se desarrollarán hasta el próximo 21 de julio, se pretende lograr entre los alumnos una completa formación innovadora a nivel didáctico que incluye talleres y actividades fuera del aula, fomentando el aspecto lúdico del aprendizaje, y promoviendo la convivencia entre alumnos y profesorado. Además, las charlas están abiertas al público que desee asistir.