La Fiscalía pidió ayer a la Audiencia Nacional que imponga al ex jefe del comando itinerante de ETA, Henri Parot, una nueva condena de 25 años por considerar que en 2001 y 2002 promovió la ejecución de varios atentados terroristas desde la cárcel.
Parot es el etarra más sanguinario, ya que acumula casi 5.000 años de condena por decenas de asesinatos. La nueva acusación tiene como base una carta que envió el 1 de junio de 2001 a ETA desde la prisión de Córdoba y en la que propuso que cometiesen atentados más sangrientos.