Cerca de un centenar de jóvenes voluntarios del Consejo de la Juventud de Elche inspeccionarán desde la próxima semana las palmeras del casco urbano de la ciudad contra la plaga del picudo rojo, que afecta a algunas zonas del municipio desde 2005. El presidente del Consejo, Bernardo Sánchez, será el coordinador. Explicó ayer que los voluntarios se van a repartir por grupos formados cada uno por «siete u ocho jóvenes». Iniciarán la labor alrededor de 65 voluntarios. La tarea se prolongará hasta finales de diciembre, fecha en que la plaga entra en un periodo de letargo hasta la primavera.
Cada equipo se responsabilizará del perímetro que se le encomiende. De esta manera, a los voluntarios les resultará mucho más fácil detectar posibles cambios. Los controles se efectuarán cada tres semanas en las zonas delimitadas. La labor de estos jóvenes resultará un gran apoyo para los integrantes de la red de vigilancia. Se pretende ante todo evitar que este insecto depredador consiga llegar al palmeral del casco urbano, es decir a la zona declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Observación
El Consejo de la Juventud decidió en febrero crear un grupo de voluntariado dedicado específicamente a la lucha contra la plaga del picudo rojo y en total se ha formado a 95 jóvenes en la estación municipal Phoenix, que realiza investigaciones sobre la palmera datilera, en tareas de detección y prevención del insecto. El director de la Estación, Michel Ferry, y la técnica, Susi Gómez, son los que han ofrecido los cursos de formación. Han enseñado a los voluntarios a observar cada tabala, cada recoveco de la palmera que puede servir de entrada del picudo al interior de los árboles.
El presidente del Consejo, Bernardo Sánchez, explicó que, una vez que ya ha finalizado el periodo de formación, los nuevos vigilantes centrarán su labor en las palmeras del casco urbano.Al mismo tiempo, se han editado guías prácticas para que sean utilizadas por los voluntarios y por el público en general para informar detalladamente sobre las características del insecto y la manera de buscarlo en los ejemplares de palmera. Desde el pasado septiembre, cuando aparecieron los primeros ejemplares de la plaga en la partida ilicitana de Valverde, se han arrancado unos 3.000 ejemplares de palmeras afectados, la mayoría de ellos en la pedanía de Daimés. Hasta el momento, se han contabilizado cuatro focos de picudo, todos ellos en las partidas rurales de Valverde, Daimés, Matola y Las Bayas, mientras que en el palmeral histórico del casco urbano no se ha detectado.