El aceite de oliva y las anchoas, los alimentos que más se han encarecido en la cesta de la compra en un año -un 40,6% y un 12,3%, respectivamente-, frenaron en junio su escalada pero apenas bajaron de precio, según los datos publicados ayer por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. Todo lo contrario ocurrió con la carne de pollo fresca, que tras muchas semanas de caídas por culpa del temor desatado por el rebrote de la gripe aviar, se encareció casi un 4% el mes pasado (si bien aún desciende un 7,2% en tasa interanual), en lo que supuso la mayor subida en este ámbito.
El coste mínimo de la botella de un litro de aceite de acidez inferior a 0,4 grados (la más consumida) se situó en 3,72 euros a finales de junio, tan sólo un céntimo por debajo de lo que valía un mes atrás. En el caso de la anchoa o boquerón, el recorte de precios se ha apreciado algo más. Si en mayo el kilo costaba una media de 7,58 euros (con un mínimo de 4,87), ahora se paga a 7,35 euros (con 3,95 como el precio más bajo).
Del resto de alimentos frescos, lo más destacado en junio fueron las subidas de precios -además de en el pollo (3,96%)- en las cebollas (3,7%), plátanos de Canarias (3,7%) patatas (3,6%) y salmón (3,6%), frente a las bajadas en los tomates para ensalada (-18,3%), pimientos verdes (-11,9%), judías verdes (-8,2%) y naranjas (6,7%). En tasa interanual, los que más se encarecen son el salmón (18,3%) y las patatas (16,2%). En los envasados apenas hubo variaciones el mes pasado (el tomate natural subió lo mismo que bajó el vino tinto de un año, un 0,8%), mientras que en un año, además del aceite , destacan el vino (un 11,5% más) y los mejillones en escabeche (un 5,1% menos).