El primer ministro israelí, Ehud Olmert, ha ordenado al Ejército que no permita dormir a la población de Gaza con el fin de presionar a las milicias palestinas para que liberen al soldado Guilad Shalit, al tiempo que ha dejado las manos libres a los militares para que lleven a cabo las operaciones que consideren oportunas en la franja. «Yo soy responsable de lo que hoy está ocurriendo en Gaza y he dicho al Ejército que nadie pueda dormir de noche en Gaza para que sepan lo que están sufriendo nuestras comunidades del sur. Nadie muere por una incomodidad aunque sí por los Qasam» dijo Olmert.
Sus declaraciones llegan una semana después de que se iniciara la operación Lluvias de Verano, durante la que el Ejército ha disparado más de 1.200 bombas y misiles que han destruido las principales infraestructuras de Gaza y los milicianos han disparado una decena de cohetes artesanales que no han causado daños.
Ataque contra Haniya
Unas horas antes de las declaraciones de Olmert, hacia las dos de la madrugada, un helicóptero Apache disparó dos misiles contra la oficina del primer ministro Ismael Hanniya en el centro de Gaza.
Los misiles destruyeron una cocina y una sala de la segunda planta. Hanniya, que vive oculto la mayor parte del día, visitó las dependencias afectadas y aseguró que con esos ataques Israel no conseguirá liberar a su soldado y, en cambio, unirá más a las facciones palestinas. El ataque contra Hanniya se produjo unas horas después de que israel culpara del secuestro a Mashal, el líder de Hamás.