Una veintena de los miembros que componen la Asociación de Sordos de Elche realizó ayer una visita programada al Museo Arqueológico y de Historia de Elche y a la Dama. Unos 150 ilicitanos hipoacústico son los que integran dicha asociación.
Al ser un museo muy visual e interactivo, la asociación decidió prescindir de un traductor de lengua de signos y dejar disfrutar a los socios del recorrido por la historia de su ciudad. Éste duró más de una hora y, según uno de los acompañantes del grupo «fue muy gratificante» y no defraudó las expectativas.
Sin embargo y «sin afán de criticar hubo un pero». La sala donde se explica la evolución de la ciudad, a la entrada del Palacio de Altamira, aunque hay una pantalla donde se suceden las imágenes y un plano en el suelo que se va iluminando, es precisar oir la voz en off para sacar partido a lo que se ve. Esta carencia ya había sido advertido por los autores del proyecto museístico que están trabajando en la confección de algunas explicaciones escritas que aparecerán en la pantalla.
A pesar de este detalle, los visitantes disfrutaron. En la sala de la Dama, uno de ellos explicó con lenguaje de signos cuánto sabía sobre el busto ibérico.