La pugna entre las dos grandes compañías aeronáuticas, la estadounidense Boeing y la europea Airbus, se incrementó con la competencia por dominar el mercado de los aviones de gran capacidad a través del lanzamiento de sendos modelos de aeronaves gigantes. El nuevo avión Airbus se presentó en la sede central de la compañía en la localidad francesa de Toulouse el 18 de enero de 2005.
Al acto asistieron el presidente de Francia, de España y el canciller alemán. El proyecto supuso una inversión de 12.000 millones de euros y el coste oficial del aparato alcanza los 210 millones.
El A-380 realizó en abril el primer vuelo de prueba y el 17 de mayo voló por primera vez al Reino Unido, donde fue recibido en el aeropuerto londinense de Heathrow por cerca de mil personas. El ministro británico de Economía, Gordon Brown, aseguró que el A-380 se convertiría en «uno de los aviones más populares que jamás se han construido».
Sin embargo, el 13 de junio Airbus anunció que las entregas del 'Superjumbo' sufrirían retrasos de «seis a siete» meses por motivos industriales, lo que limitaría a nueve los aparatos que podría expedir en 2007.
La aeronave A380 consta de dos pisos con capacidad para transportar entre 480 y 800 pasajeros. Para competir con él, Boeing presentó a finales del pasado año el 747-8 con espacio para 500 viajeros o 154 toneladas de carga.