La pasión de Valentín Botella por el fútbol está fuera de toda duda. Su mujer, Milagros, no sabe qué hacer. Cuando no es el Hércules, es el Mundial; y si no, un amistoso entre los veteranos del Barcelona y los del Orihuela. El dirigente herculano patrocina a los ilustres jugadores oriolanos. El Barça les endosó un doloroso 4-1 en el Mini Estadi, circunstancia que no le hizo mucha gracia. En cualquier caso, lo bueno empezará a finales de agosto. El presidente del Hércules ya cuenta los días que quedan para que comience la nueva temporada del equipo en Segunda División. Todavía restan dos meses, aunque las sensaciones que desprende el máximo dirigente blanquiazul son inmejorables. No renuncia al ascenso, le gustan los primeros fichajes de Subirats y desea a Bordalás toda la suerte del mundo.