Son las 7.45 horas del viernes 30 de junio. Faltan 15 minutos para que un funcionario del Cuerpo Nacional de Policía aparezca en la entrada de la Comisaría y empiece, como todos los días, a distribuir números de orden a los ciudadanos que pretenden renovar o hacer por primera vez su documento nacional de identidad (DNI) y/o el pasaporte. Unas 250 personas, de todas las edades, forman una cola que se inicia en la puerta principal del edificio oficial, se extiende por la gran escalinata que conduce a la misma y por la especie de plaza donde se levanta la Comisaría.