Alrededor de media hora de retraso sobre el horario previsto, para iniciar el acto de imposición de medallas y consiguiente nombramiento de los nuevos Caballeros y Damas de la Real Orden de la Dama de Elche, así como el nombramiento de Dama de Honor, que tuvo lugar en el Patio de Armas del palacio de Altamira, debido a las pertinentes medidas de seguridad que demandaron el desalojo del lugar y vuelta a entrar por la puerta principal de todos los asistentes.
La presentación del acto corrió a cargo de Sacramento Alvear, una vez instalado el público en sus asientos y realizar la entrada en el Patio de Armas la comitiva integrada por los Caballeros antiguos y los nuevos, cerrando la Dama de Elche viviente, Verónica Coves Huertas, acompañada por el presidente de la Real Orden, Antonio Martínez Camacho.
Palabras iniciales del presidente de la Real Orden, destacando que se trataba de un acto histórico, por la doble circunstancia de la apertura a la mujer y la presencia de la Dama de Elche, un largo sueño convertido en realidad, un proyecto emocionante.
A continuación el edil de Cultura, José Manuel Sánchez Asencio, destacó igualmente que tras 38 años de vida de Orden, la mujer forma parte de la misma, se remontó a las raíces de la Dama de Elche, citando a otras diferentes damas encontradas, la gran satisfacción de tenerla en Elche y cómo había sido visitada por más de cien mil personas, al tiempo que es visitado el MAHE. Una brillante disertación, a cuyo término el presidente le hizo entrega -¿cómo no!-, de un busto de la Dama.
Acto seguido, los caballeros antiguos bajaron al patio de butacas y previa lectura por parte del secretario, Francisco Huertas Moya, de los preceptivos nombramientos, fueron siendo nombrados, por orden alfabético, los nuevos Caballeros y Damas, que accedieron al entrado donde el presidente les impuso el collar y la Dama de Elche viviente les entregó la correspondiente Medalla de Oro, pasando a ocupar un asiento en el escenario.
Agradecimiento
Una vez realizado la imposición y entrega, María del Carmen Pérez Cascales, en nombre de los nuevos miembros, dio las gracias, resaltando el gran favor de formar parte de la Real Orden, «en una noche mágica, teniendo a la Dama entre nosotros. Podemos vivir mucho tiempo, pero ninguno de nosotros olvidaremos este día».
Nueva intervención del secretario para leer el nombramiento de Dama de Honor, en la persona de María Angeles Avilés Díez, «por su labor en pro del arte, la cultura y las tradiciones ilicitanas», que además representaba al alcalde en el acto, por lo que pronunció unas palabras en doble sentido, el de gratitud por la distinción, y la circunstancia de compartir el acto como representante municipal. Recordó que en 1988, conoció a un ilicitano, Antonio Martínez Maciá, entonces presidente de la Orden, quien le hizo entrega de un busto de la Dama, que conserva en lugar preferente en su casa.
Vueltos los caballeros a sus asientos en el patio, tuvo lugar la actuación de la Coral Amics Cantors, bajo la dirección de Rosario Salinas, que tuvo que acortar el repertorio previsto, por el retraso habido, interpretando de forma destacada, Te quiero, Zorongo, solista Montse Cerezo, El Cóndor pasa, con la intervención de un grupo de tambores y flautas del colegio Sanchiz Guarner, Melodías antillanas y Anhelo de Elche, solistas José Soto y Tomás Quiles, y como guinda final, el Himno a Elche, que fue escuchado por la megafonía, letra incluida, y acompañado por el coro, algo muy difícil de realizar, por lo que hubo algún que otro descuadre.
Una vez finalizado el acto, se celebró una cena de gala en el restaurante del Parque Municipal.