Deslució el festejo la falta de raza de los toros de Flores Tassara, bien presentada, pero muy parada. Al primero de Fermín Bohórquez le faltó acometividad, pese a lo que le colocó dos de castigo, quedándose parado en banderillas. La faena de Fermín fue corta y desvaída causando en el público sensación de desgana. También se mostró apático al recibir al cuarto, subiendo de tono en banderillas, con tres pares en los medios que quedaron reunidos. Falló reiteradamente en la suerte suprema en una tarde para olvidar del jerezano.