El Congreso de los Diputados respaldó este jueves por 304 votos a favor, 10 en contra y cinco abstenciones el decreto de la reforma laboral, firmada el 9 de mayo por el Gobierno, las patronales CEOE y CEPYME, y los sindicatos CC OO y UGT en La Moncloa. La norma recoge -bajo el título de Acuerdo para la Mejora del Crecimiento y del Empleo- alrededor de 30 cambios a aplicar en la regulación del mercado de trabajo. Además, sus señorías se mostraron partidarias, prácticamente por unanimidad (331 apoyos y una abstención), de que los cambios se tramiten como proyecto de ley para introducir variaciones, pese a que el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, reclamó a los grupos respetar el texto del acuerdo.
Los votos afirmativos para la convalidación procedieron del PSOE, PP, CiU, ER y CC. Durante el debate la presencia de diputados en el hemiciclo fue escasa. Apenas una quinta parte de los escaños estuvo ocupada. En los asientos azules sólo hubo dos ministros, Pérez Rubalcaba, responsable de Interior y Jesús Caldera. Posteriormente, a la hora de votar la sala casi se llenó.
Pese al resultado que permitió la aprobación del decreto, los diputados con excepción de los socialistas, fueron críticos. Coincidieron en que se trata de una reforma poco profunda y dudaron de su eficacia. También, casi de manera unánime, demandaron más recursos para la Inspección de Trabajo, cuya labor consideran esencial para cumplir los nuevos controles establecidos contra el abuso e irregularidades de la contratación temporal. Igualmente, varios grupos lamentaron la reestructuración laboral efectuada para las personas discapacitadas y pidieron su rectificación.