Italia disputará por novena vez unos cuartos de final, sin Alessandro Nesta ni Marco Materazzi, dos de sus puntales defensivos, en los que se medirá a la novata Ucrania, que en su primer Mundial se ha metido en el grupo de los ocho mejores.
Por historia, Italia es favorita. Por juego, no tanto. Los ucranianos se han rehecho perfectamente del varapalo sufrido contra España en su estreno (4-0) y ahora saben que toda la presión la tienen los azzurri, tres veces campeones (1934, 1938 y 1982), y un país con una gran tradición futbolística.
Marcello Lippi no podrá disponer de dos de sus puntales defensivos. Nesta, que ya no pudo jugar en los octavos frente a Australia, continua lesionado, mientras que Materazzi fue expulsado en el encuentro ante los oceánicos y está sancionado. Tampoco Danielle de Rossi, expulsado ante Estados Unidos en la primera fase, está aún disponible. Sólo lo estaría en la final.
Por contra el ucranio Oleg Blokhin cuenta con la baja de Voronin y el retorno de dos jugadores: Svidersky y Rusol.