El Gobierno de Israel ha rechazado las condiciones impuestas por el Movimiento para la Resistencia Islámica (Hamás) para liberar al soldado israelí Gilad Shalit, secuestrado el pasado domingo, y que ha desencadenado la incursión de las tropas israelíes en Gaza y Cisjordania. Además, el Ejército está investigando otro presunto secuestro de un soldado hebreo por parte de las Brigadas de Al Aksa, vinculadas a Al Fatah. Por su parte, el primer ministro palestino Ismail Haniye acusa a Israel de pretender derrocar al Gobierno de Hamás.