Una tarde de mucha emoción vivieron ayer los más de 300 alumnos del colegio público La Paz, en Torrellano. Después de participar en un festival de fin de curso, en el que no faltaron el alcalde de Elche, Diego Maciá, la edil de Educación, Encarna Marco, así como las familias de los alumnos, llegó el momento más deseado, el de la cremá de la hoguera que se instaló anteayer en el patio del centro educativo.
Hace ya quince años que se construyó la primera hoguera en el colegio. A lo largo de dicho periodo, alumnos y profesores han adquirido mucha pericia en el diseño, la confección de las piezas que componen el monumento de cartón y madera así como en su montaje. Son más de tres meses de trabajo que terminan en humo, siempre a final de la tarde del último día del curso escolar.
La comunidad educativa de La Paz se involucra cada año en la confección de la hoguera. Muchos son los padres y los comerciantes que colaboran y donan materiales para su construcción. El tema elegido para el monumento 2006 no podía ser otro que la Dama.
Pero ni a los escolares ni a sus profesores les gustan los retos de poca entidad. No quisieron contentarse con una copia, de gran tamaño, del busto ibérico, sino que optaron, una vez más, por el triple salto mortal. Decidieron que la hoguera sería una especie de gran móvil, balanceándose en el vacío, una Dama esquemática, una entelequia.
Pusieron manos a la obra y, como era de prever, lo lograron. A una barra de madera ataron cuerdas finas, de las que colgaron por separadas todas las piezas, es decir, los ojos, la boca, la nariz y los abalorios que adornan el busto. Los rodetes, de más de dos metros de altura, se apoyaron en el suelo. La representación de la escultura se enmarca en el contexto de una excavación arqueológica.
La belleza del monumento dejó boquiabierta a los cientos de vecinos de Torrellano que acudieron a la cremá de la hoguera. Éste se produjo mucho más tarde de lo previsto debido a que se dilató el festival de fin de curso. El retraso no impidió a los pequeños disfrutar de lo lindó.
Una dotación de cuatro bomberos se encargó de supervisar el incendio del monumento que, como es tradicional, se inició con una traca. En pocos minutos, las llamas convirtieron la Dama en puro humo.
Después de la cremà llegó la banyà. Los bomberos, como siempre, desviaron las mangueras hacia el público, maniobra que fue acogida con gran regocijo por los más pequeños. Sobre las once de la noche, le tocaba el turno a la hoguera construida por los alumnos del Jorge Guillén, cuya temática fueron las fábulas.