Atascos kilométricos a pleno sol. Horas para recorrer un par de kilómetros. Desesperación. Cada año se repiten las imágenes de caravanas de coches cuyos conductores, cargados con una paciencia que en ocasiones se agota, aguardan para llegar a la no menos abarrotada playa y darse un baño. La siempre colapsada carretera N-332 de la costa seguirá así al menos un año más. No obstante, el Ministerio de Fomento y la Conselleria de Infraestructuras y Transporte ultiman los trámites para sacar adelante el convenio que firmaron hace ya más de un año para convertir esta carretera en una Vía Parque de dos carriles para cada sentido.