Antes muertos que sencillos, los catalanes llaman a su macroferia especializada en trajes de novia BCN Bridal Week. Así, en inglés. Pero tienen poderosas razones para dárselas de cosmopolitas, porque el acontecimiento, con sus rutilantes desfiles y sus 200 firmas internacionales concentradas en más de 20.000 metros cuadrados de exposición, representa la primera referencia planetaria en moda nupcial. No en vano la industria española de este blanco y radiante sector es la segunda del mundo, después de la china, y mueve al año cinco mil millones de euros.