Alicante se encuadra entre las provincias que registran más denuncias por detención ilegal en el país. Los secuestros han experimentado una tendencia al alza en los últimos años, en especial por el asentamiento de bandas delictivas organizadas. Las inmigrantes obligadas a prostituirse son las víctimas más frecuentes de este tipo de acción criminal, ya que sus captores les retiran los pasaportes, las coaccionan y llegan a propinarles brutales palizas con el fin de vencer su voluntad. En todo momento permanecen vigiladas.