Veinticuatro horas después de la celebración del Pleno en el que se abordó el Plan Rabasa, parece que la sesión no había acabado. El portavoz socialista, Manuel de Barros, reiteró sus argumentos, pero lamentó «los insultos» de la concejal de Urbanismo, Sonia Castedo. «Fue un Pleno duro, pero con argumentos muy sólidos del PSOE y con los insultos hacía mí tanto de Sonia Castedo como de Luis Díaz Alperi, cuando me llamaron traidor», explicó De Barros, para quien la bronca fue fruto «de la connivencia entre el PP y la mercantil», en referencia a Ortiz e Hijos.