Nada hacía pensar que el esperado Pleno sobre el Plan Rabasa, celebrado trece meses después de la adjudicación, iba a deparar grandes sorpresas. Y no las hubo. El debate, el previsto, con algún golpe de efecto, como el regalo del PP al PSOE de una fotografía con los ediles socialistas votando a favor del Plan Rabasa aquel 26 de abril del 2005. Todo esto para que al final el PP se saliera con la suya y aprobara no tanto el Plan Rabasa, que ya lo estaba, como la propuesta con las alegaciones admitidas y las rechazadas.