La comunidad de propietarios del edificio Yoraco III volverá a recurrir a los tribunales de Justicia para detener la remodelación de la mezquita de la avenida de Jovellanos y su posterior reapertura, según confirmaron ayer vecinos del inmueble a este periódico.
La demanda pretende detener los próximos trabajos de remodelación de la mezquita, en la actualidad clausurada por orden judicial, por lo que solicitarán que no se realice ninguna obra en el local mientras se resuelve el nuevo contencioso-administrativo.
Los propietarios de locales y plazas de garaje esperan que los tribunales contesten en unos diez días sobre este punto, justo cuando la comunidad islámica espera tener todos los permisos para comenzar los trabajos.
Los vecinos piensan que hay suficientes argumentos jurídicos para no permitir la reapertura de la mezquita «en el primer piso de una comunidad privada», indican. En primer lugar, aseguran que la comunidad islámica no les ha comunicado, en ningún momento, su intención de abrir una escalera auxiliar y crear otra salida a su local, obras necesarias para que el Ayuntamiento les dé licencia de apertura.
De esta forma, entienden los vecinos, «se estaría vulnerando la Ley de Propiedad Horizontal» referida a la necesidad de autorización de la comunidad de propietarios para realizar obras mayores en un inmueble.
De todas maneras, aunque la comunidad islámica pidiera autorización a los vecinos y éstos se la dieran, todavía hay otro argumento. Aseguran que la gran concentración de fieles que acuden a la mezquita «hace peligrar la estructura del edificio», sobre todo los viernes, día grande para el mahometano.
«En una primera planta, se aglomera mucha gente en un único lado, por lo que el edificio sufre», explicaba ayer una vecina a este diario. Además, afirman, todavía no se han completado las medidas de seguridad necesarias para abrir el local, motivo por el que el propio Ayuntamiento decretó el cierre de la mezquita y que fue refrendado por un juzgado alicantino.
Precisamente ayer, el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana ha desestimado el recurso a la sentencia del juzgado contencioso-administrativo número 1 de Alicante, en la que se ordenaba el cierre de la mezquita. El tribunal entiende que el recurso interpuesto por la comunidad islámica estaba fuera de plazo, por lo que no es válido.